Ahí va una historia de pura barra de bar, de las de la zona de Reina Victoria de Madrid, donde aún se limpian con Larios, hace ya unos cuantos años, 13 si mal no recuerdo, no sé en qué momento la cosa desvarió, en la que uno de los contertulios empezó a narrar sus vivencias por Australia hace tiempo atrás, ya que estuvo haciendo un Doctorado en Ingeniería, y pasó alguna que otra temporada en Melbourne.
Con cierta gracia, relató su primer contacto en la universidad
de dicho lugar, en la que se le acercó un hombre de mediana edad en el
aparcamiento, con una pinta de la que categorizaríamos de malísima, la típica de un sin
techo-vagabundo-politoxicómano como los hemos conocido en España a lo largo y ancho de nuestra puta vida.
Nuestro colega, que los tiene fichados a este tipo de individuos,
empezó a decirle, ''no money, no no, out''
¿Y si os digo que ese señor, era realmente el vicerrector de dicha universidad y lo
único que quería era darle la bienvenida? las carcajadas fueron bien sonoras en la taberna.
Después de dicha historieta, uno se pone a pensar de forma real que tipo de gente
habita esa isla, y cuáles son sus orígenes, pues quizás no se columpiara tanto el autor de tan craso error.
Desde 1788 a 1868, Australia fue una colonia penal, por lo que
muchos de los nuevos pobladores de la isla, procedían directamente de las hacinadas
cárceles de las Islas Británicas.
Vale que el boom
migratorio de la isla vino después, sobre todo procedente de
Escocia, pero eso de que ''uno de tus bisabuelos podría haber venido de la
cárcel'', ahí estaba, y quitando los ladrones de guante blanco, la carne de presidio suele ser bastante macarra.
Macarra: actitud necesariamente insolente con la que pretendes llevar algo hortera como si fuera el culmen de la elegancia.
Un profesor mío dijo que las Islas Británicas quedaron limpias
en 300 años, ya que los fanáticos religiosos fueron a América (EEUU) y los mas
pendencieros a Australia.
Parece que la gente más tranquila fue a Nueva Zelanda y Canadá,
sobre todo a ésta última, siendo cuna del buenismo
actual.
Y si vamos directos al plano musical, Shyhooks, Radio Birdman, The Saints, Rose Tattoo, los mismísimos Ac/Dc, Sadistik Execution, Hobbs Angel of Death, Destroyer 666, ¡Nick Cave! etc etc, pese a su estilo, son o fueron bastante macarras,¡hasta los Bee Gees!
Voy a dejar de generalizar burdamente un poco, pero muy poco. Hace unos años
hubo en activo una gran banda de ¿Punk/Metal? llamada Inepsy, del país de la
hoja de arce.
Eran como Motörhead,
pero aún más macarras, al menos musicalmente, ¿Cómo podía ser posible eso, si
eran canadienses, y hasta los estadounidenses piensan que son lentos, como en la gracieta mala de Los Simpsons?
Respuesta objetiva y serena: No se puede generalizar, ya que en
un mundo globalizado con buen nivel de bienestar económico con acceso a
instrumentos musicales, se pueden reproducir patrones culturales
estandarizados, aparte ya existían bandas como Razor, Voivod, Slaughter.....
Respuesta mía: Queriendo alimentar un poco más el prejuicio en esta historia...¡Qué cojones! si Inepsy son francocanadienses, éstos
salieron del continente, con su macarrismo bretón-vasco-aquitano, más alejado de los modales de las oleadas británicas de finales del s.XIX
Y como el artículo es mío, lo llevo por el camino que yo
quiero, y con Inepsy empieza.. eso de los genes macarras.
¿Acaso hice un estudio de haplogrupos a los antiguos miembros de
la formación y de historiar familiar en cuanto a profesiones, antecedentes
penales, etc? Para nada, nada más lejos de la realidad, aunque al paso que voy, con éste artículo y el anterior, van tener que venir las empresas de test de ancestría a que les haga publicidad.
El concepto como tal surgió una noche de farra en la que nos encontramos y conocimos a un
tío con una camiseta de dicha banda.
Todo ocurrió en la previa a un concierto de la banda de Crust/Punk Doom(UK)en Madrid, semanas después del encuentro en el grasiento bar de Reina Victoria. Un amigo
mío y yo, llevábamos nuestros chalecos de parches, luciendo en nuestros casos, parches de Inepsy.
Tengo que decir que este amigo, da la casualidad y que lo descubrimos con el
pasar de los años, que el pueblo de uno de sus progenitores dista a solamente
10km de uno de los míos, en la Provincia de Segovia si, ese pueblo que mento en anteriores publicaciones, que si sigo cuestionando sus asociaciones folklóricas,seré desterrado, en tierra de repoblación
concejil y gente aparentemente indómita.
Llegó dicho tío con la camiseta , era conocido de otro colega que andaba con nosotros,
empezamos a hablar con él, ya que Inepsy no es precisamente una banda excesivamente
conocida, incluso para el publico metalero underground.
Y al cabo de un rato le pregunto: ¿De dónde eres? Después de un
rato, vino a decir que uno de sus padres eran de un pueblo que distaba a
20 y 10 km de los de los nuestros que hemos citado.
Mi amigo, ávido en esta cuestiones, basado en la experiencia
personal y profesional, puesto que es arqueólogo, soltó sin más: si es que
tenemos los genes macarras
Y ahí se quedó la cosa.
No era la primera vez que ambos hablábamos sobre el tema,
reduciendo al absurdo vivencias personales con datos históricos, como que aguantábamos
mejor los pogos que los alemanes porque era parte de la resiliencia (maldita
puta palabra) castellana, como pasó en
Krasni Bor , que si el bombo y los redobles de los tambores de las jotas
segovianas van a ritmo de D-Beat, y cosas así sin sentido, mezclado la Historia seria con la más pura paja mental, pero si, esa noche nació la definición de genes macarras.
Comentadas las chanzas al respecto, uno empieza a reflexionar
con el conocimiento acumulado sobre Historia, Filosofía, Religión, Genética
(sin meternos en el mal considerado Gen MAOA) etc a lo largo de estas décadas,
que quizás la cosa no vaya tan mal encaminada respecto al tema, sin pretender
generalizar y banalizar.
La perfecta antítesis de lo que he relatado, la tengo en el
lugar donde resido actualmente, lugar de rancio abolengo y olor a sueros lácteos y aguas
fecales, cuyos buenos tiempos pasaron hace mucho tiempo, siendo la Vetusta Manchega a mi parecer, poblada
desde el vacío hace 800 años por unos señores que tenían prohibido engendrar
hijos, al contrario que la Orden de Jacobo que para eso de la jodienda no hacían el bobo, como el tema de Molotov, cuyos siervos debieron de ser
seleccionados por su docilidad, porque a ningún señor le gustaría que su siervo
Azarías le pasara por la soga si éste se portase mal con el ayo.
De hecho, escuché decir a un reconocido foklorista local de ésta localidad, que
los grandes proyectos iniciados en nuestra Vetusta Manchega siempre han venido de
la mano de gente foranea, ya que el lugareño de toda la vida han sido
extremadamente poco emprendedor, pero muy codicioso del exito ajeno.
Dicen que si la sarna fuera enfermedad, ¡cuántos sarnosos hubieran! Para que luego me digan que mi chaleco con parches de Inepsy la tiene, como me soltó una paisana de edad mediana una vez hace un tiempo, donde el prejuiciado como aquél profesor australiano que comentamos al principio, soy yo.
Y si tenéis ganas de profundizar en el tema:
-Genética de las Poblaciones Humanas de Luigi Luca Cavalli-Sforza (1981)
-Inepsy - City Weapons (2005)
-El Primer Latido de Australia de José Vicente Alfaro (2022)
-Doom - Police Bastard (1989)
-Radio Birdman - Radios Appear (1978)






