Pues si, después de un tiempo en barbecho he decidido volver, y de paso refundar este espacio el cual creé para dar cabida a La Decadencia Ilustrada, y en concreto, a su cara más oculta.
Para el que no lo sepa, llevo muchos años con idas y venidas en el mundo bloguero, una mayoría de edad en concreto a fecha de hoy; sin embargo, todos esos proyectos han ido cayendo, ya sea por cansancio respecto a la temática en la que estaba inmerso, compromisos profesionales, ganas de hacer otras cosas, o por simple aburrimiento.
Para colmo, si dijese que lo único que he hecho a nivel divulgativo ha sido a través de esta plataforma, mentiría, puesto que tuve un proyecto de podcast cuando ni siquiera se llamaban así, publicar un fanzine, incluso colaborar durante un tiempo en un webzine especializado en información de temática musical.
Vale, muy bien, he hecho muchas cosas, he estado un tiempo sin hacer nada, y ahora me apetece retomarlo ¿No? Pues que queréis que os diga, la verdad es que creo que a día de hoy estoy en el momento menos procrastinador, ya que ando centrado en una pequeña y humilde cuenta de Instagram, y tengo una pequeña sección en un podcast(ahora si que se llaman así) en la que hablo de algunas cosas que hago.
En otro momento hablaré de mi sección del podcast, hoy me quiero centrar en esa pequeña y humilde cuenta de IG, ya que es la que le da la mitad del título a este Blog.
La Decadencia Ilustrada, aunque su nombre real es Interitus Illustratum. ¿Qué hay más decadente que hablar de la decadencia, en un idioma decaído? Se trata de un juego de palabras más bien, en el que tiene doble/triple/cuádruple e incluso quíntuple intención.
-Interitus = La Decadencia, como la antesala total de la caída de un imperio. Ayer fuiste, mañana no será nada, hoy caes en picado.
-Illustratum = Ilustración, pero como concepto en el que gira desde la palabra ilustrar=enseñar, hasta de la propia Ilustración, antesala del mundo actual, epílogo del mundo antiguo. A partir de ahí, podéis hacer la combinación que queráis sobre lo que plasmo, o al menos, de lo que pretendo mostrar.
La mayoría de los mortales lo que ve es una fotografía, más o menos bien hecha, a veces con teléfono móvil, otras con cámara réflex. Podría fotografiar castillos, murallas, tractores, setas y plantas, antiguos bancos para sentarse de Cajas de Ahorro desaparecidas puedo realmente un poco hablar de lo que me da la gana siempre que tenga la información y el bagaje en la materia necesario. Pero no, a día de hoy me centro en el tema de las iglesias, ermitas, y demás edificios religiosos.
Mucha de la gente que me sigue puede pensar que es un aburrimiento el hablar de iglesias, que porqué me ha dado por ese tema procediendo de un mundo vinculado a otras artes extremadamente ajenas a este asunto, que si es una cosa de capillitas supersticiosos, que si que muy bien. Pero ¿Nunca habíais pensado que un templo religioso es el sitio dónde se rinde culto al deseo de búsqueda de la trascendentalidad del ser humano, el último peldaño de la Pirámide de Maslow), y que por lo tanto, es lo que realmente nos diferencia del resto de los mamíferos? Por poner un ejemplo simple de los muchísimos que se me pasan por la cabeza.
Para resumir, Interitus Illustratum va de , a partir de templos antiguos, con resquicios de arte extinto, de como el edificio en cuestión ha seguido entre nosotros o ha desaparecido, y a partir de ahí desarrollar el origen del lugar , vamos, contar su Historia, o una intrahistoria si se tercia.
Además, en Europa, casi todos los poblados tienen una iglesia, o ermitas o alguna cerca, algunas de gran antigüedad. El mismísimo Tío Sam mataría por tener una décima parte de lo que tenemos nosotros por eso se dedica a espoliar y poner claustros románicos en las piscinas de los magnates norteamericanos.
Un detalle. Aquí hablo de La Cara Oculta, lo que circula por mi mente, interconexiona cosas que a priori no tienen ningún sentido. Es mi forma de pensar y ver la vida, mis reflexiones filosóficas, mis conocimientos históricos y culturales, mis motivaciones artísticas y musicales etc etc, vamos, todo ese batiburrillo mental concentrado en el bulbo superior de un reloj de arena, pasan grano a grano a grano por el orificio hasta llegar al bulbo inferior. Bienvenidos al bulbo superior.